
Extraído de
la Revisión bibliográfica realizada por I.Abella y L. Goldaraz
1 - Su importancia
La importancia del color de la
lana radica en que afecta su capacidad potencial para ser teñida. Las lanas que luego del lavado se perciben
más blancas pueden ser teñidas a cualquier color, mientras que lanas con
colores pobres después del lavado, son difíciles de teñir a colores pasteles,
como rosa pálido y otros, y por consiguiente ven limitado su uso final.
Lanas muy manchadas de amarillo intenso o marrón no
podrán ni siquiera ser teñidas de amarillo o rojo, ya que el manchado
persistirá, por lo tanto tendrán que teñirse de azul marino, negros o marrones.
Asimismo algunas coloraciones
pobres, pueden ser indicadoras de daños en la fibra, producidos por ataques de
microorganismos, que nos hacen pensar en debilitamiento de la lana, con baja
resistencia de mecha y fibras que rompen. Ejemplo de esto es la podredumbre del
vellón.
2 - ¿Qué es el color?
Para el ojo humano es difícil hacer una valoración
cuantitativa confiable del color. También hay considerable variabilidad en el
grado de exactitud con la cual los observadores detectan diferencias en
colores. Además, diferencias de color que son muy fáciles de percibir cuando
los objetos están próximos, son mucho más difíciles de valorar cuando los
objetos están separados, tanto sea por el tiempo o la distancia. Por tanto es
conveniente una medición objetiva del color.

En
cualquier situación donde se observa el color de un objeto hay tres factores en
juego: una fuente de luz, un observador y un objeto. Un cambio en cualquiera de
los factores puede resultar en una percepción diferente. Así como percepciones
iguales pueden ser resultado de combinaciones diferentes de los factores
mencionados.
La descripción completa del color de un objeto debe entonces incluir una fuente de luz y un observador.
La fuente de luz se describe por su espectro de emisión; el objeto por su
espectro de transmisión o reflexión; y el observador por su respuesta.
En colorimetría es una práctica normal estandarizar
la fuente de luz y el observador, y medir la transmisión en tres bandas del
espectro situados en las regiones rojo, verde y azul (X, Y, Z), conocidos como
estímulos primarios, en lugar de medir el espectro completo.
El sistema CIE (Comisión Internacional de
Iluminación) describe el color por medio de los porcentajes de rojo, verde y
azul reflejados por el objeto en relación a la cantidad reflejada por una placa
blanca que es 100%, obtenidos con un colorímetro particular; es decir con una
fuente de luz y un observador definido.
Como resultados se obtienen
los valores triestímulos X, Y, Z. Cuanto mayores son X, Y, Z mayor es la
“blancura”; una disminución en todos indica percepción más gris. Una
disminución relativa mayor en Z indica amarillo.
Verde (Y) – Azul (Z) = Amarillo (Y-Z)
Para especificar el color de la lana, la industria
internacional utiliza los parámetros “Y” e “Y-Z”.
§
Y es indicador
de la luminosidad o brillo (opuesto a opaco, gris).
Valores más altos indican mejor color.
§
Y-Z es un indicador del grado de amarillo o amarillamiento.
Valores negativos o muy bajos indican mayor blancura, mientras que valores
altos indican más amarillamiento.
3 – Color de la lana sucia y de lana limpia
Es importante resaltar que resulta extremadamente
difícil predecir subjetivamente el color de la lana lavada, desde la lana
sucia. Repetidos
resultados de investigaciones (NSW,
CSIRO, AWTA) determinaron como resultado una correlación muy baja entre el
color de la lana sucia determinado por apreciación visual y el color medido de
la misma después de lavada. El color de la lana no solo está afectado por el
color inherente a la fibra sino también por la cera, sudor, tierra, materia
vegetal y otras impurezas.
Los componentes que afectan el color de la fibra de lana
son:
1. Lavables
(cera, sudor, tierra, arena, suciedad).
2. No lavables
(teñido canario, productos de baños, marcados, podredumbre de vellón, etc).
Por lo tanto es necesario referirnos a los parámetros Y e Y-Z,
medidos objetivamente.
4 - Componentes de la suarda que afectan el color de la
lana
La coloración amarillenta de la lana es mayormente un
efecto del ambiente, más que de los componentes de la fibra de lana. Hay
claramente un rol del sudor en la susceptibilidad de la lana a la decoloración.
Posteriores estudios son requeridos para investigar las diferencias en la
estructura de las glándulas sudoríparas y la composición elemental de su
exudado, entre animales susceptibles y resistentes, o entre razas.
Estos datos sostienen la hipótesis que el sudor está
involucrado en la coloración amarillenta de la lana. Coincide con los trabajos
de Wilkingson (1982) que encontró que lo removido al agua (que extrae el sudor)
de vellones susceptibles inducen un moderado amarillamiento en vellones que
anteriormente eran resistentes. Esto sugiere que la base genética de la
susceptibilidad de la lana puede ser debido a la variabilidad en la naturaleza
del sudor de las glándulas sudoríparas presentes en la epidermis.
Aitken et al (1994) mostraron una correlación entre el
contenido de potasio y la propensidad de los vellones al amarillamiento. Las
sales de potasio son los productos de mayor excreción de las glándulas
sudoríparas (Cottle, 1996). La concentración relativa de sales de potasio en el
sudor asociada a lanas susceptibles o resistentes es desconocida.
El significativo incremento del amarillamiento de la lana
luego de la remoción de la cera puede sugerir un rol protector de la cera de la
lana respecto al amarillamiento del vellón. Esto contrasta directamente con las
observaciones realizadas por Wilkinson (1981) que encontró que la lana
desgrasada tenía un reducido desarrollo de decoloraciones. Sin embargo, él
apoya el supuesto de que la cera tiene un rol en la protección del vellón.
Wilkingson (1981) demostró que los vellones susceptibles son desgrasados en el
campo y sugiere que esto los torna vulnerables a la degradación y la
decoloración.
El sudor podría tener un efecto detergente que ayudaría a
remover la cera protectora cuando el vellón está mojado, haciéndolo más
susceptible al ataque de bacterias. Entonces podría haber una interacción entre
la cera y el sudor que sería responsable del amarillamiento del vellón, más que
la concentración del componente sudor. Aitken et al (1994) y Wilkingson (1982)
mostraron que los vellones susceptibles tienen una relación cera/sudor mas
baja.
Por su parte, en un trabajo realizado por la School of
Wool and Pastoral Sciences (NSW University) sobre las características físicas
del vellón y el color de lana, mencionan que niveles variables de cremosidad
son generalmente asociados con mayores niveles de cera y más particularmente,
de sudor.
La cera es un producto de la glándula sebácea, diminuto
saco presente en los folículos primarios y en los secundarios, que suministra
una cubierta protectora a la fibra. La cera es soluble en bencina y
tetracloruro de carbono pero no en agua.
El proceso de lavado consiste en emulsionar la cera de la
lana en agua tibia con el agregado de jabón o algún detergente.
El sudor es producto de la glándula sudorípara presente en
los folículos primarios principalmente. Está compuesto de sales de varios
ácidos grasos y es fácilmente soluble incluso en agua fría. En general sería
correcto decir que el color de la lana depende más de la fracción sudor de la
lana, que de la cera.
Las relaciones cera/sudor en lanas cruza presentan niveles
mas altos que en Merino. Por eso, las lanas cruza no alcanzan los estándares de
color que las lanas Merino, ya que el color es principalmente ocasionado por el
sudor de la lana.
Reid y Botica de la Universidad de Lincoln (Nueva Zelanda)
realizaron un trabajo titulado “Relación entre el color y el diámetro de la
lana en cuatro razas de ovinos”. Concluyen que las correlaciones existentes
entre la susceptibilidad al amarillamiento (Y-Z) y el diámetro promedio fueron
bajos en Corriedale, Perendale y Coopworth pero altas en el caso de los Merino.
Los resultados obtenidos en capones Merino sugieren una mayor
correlación del color con el diámetro promedio, más que con su variabilidad.
Esto es un nuevo aliciente para los criadores de Merino de incluir la reducción
del diámetro en los criterios de selección.
5- Mejora genética del color de la lana
Para que el mejoramiento genético y las estrategias de
selección sean efectivos, la característica bajo selección debe ser heredable y
tener una amplia y repetible variación fenotípica. Estimaciones de
heredabilidad reportadas para la característica “susceptibilidad del vellón a
desarrollar decoloración amarilla” tienen un rango de valores bajos (0.19
+-0.07) a valores medios (0.51 +- 0.10) (MV Benavides, MJ Young, PR Beatson, AP
Maher and TC Reid, com. pers.; JL Dobbie y BR Wilkinson, com. pers; Raadsma y Wilkinson,
1990; Wilkinson y Aitken, 1985).
En otros trabajos acerca de la genética del amarillamiento
de la lana, se encontró que la heredabilidad del CWC (clean wool colour o color
limpio de la lana), medido en términos del Y-Z o grado de amarillamiento, varía
de 0.04 (más-menos 0.07) en ovejas Romney de Nueva Zelanda (Hawker el at.,
1988) a 0.42 (más-menos 0.14 para Merinos Collinsville en Australia (James et
al., 1990). La variación entre las estimaciones de heredabilidad pueden haberse
debido a las variaciones ambientales causadas por diferentes condiciones
climáticas entre las localidades donde estos estudios se realizaron). La
incidencia del amarillamiento de la lana es notablemente mayor en condiciones
de altas temperatura y humedad.
Aitken et al (1994) describieron correlaciones
significativamente altas entre la susceptibilidad al amarillamiento de la lana
Merino y la concentración de la fracción soluble al agua de la suarda en el
vellón. La correlación entre lo propenso al amarillamiento y el contenido del
principal catión de la suarda, que es el potasio, es muy alta (r= 0.947).
Fraser divide los animales de su experiencia (de raza
Corriedale) en susceptibles o inmunes. Las características más importantes de
los animales inmunes son: vellón suave, de buen toque, color blanco, bien
marcado, con la mecha tendiente a tener punta. Los susceptibles siempre tienen
un toque áspero y un color “cremoso”.
La cera es muy resistente al ataque bacteriológico; por lo
cual, el sudor parece ser la más probable fuente de diferencia entre los dos
tipos de vellones. La producción de sudor alcalino y los grados de
susceptibilidad, son heredables. El único método para mejorar dicha
característica es a través de la selección. La determinación de la cantidad de
sudor sería útil en la identificación de resistentes.
Los reportes de heredabilidad de susceptibilidad de los
vellones a desarrollar problemas de coloración van de niveles bajos (0,19 +-
0,07) a medios (0,51 +- 0,10). En la raza Merino, la selección a favor de una
menor predisposición al amarillamiento no debería tener efecto sobre el peso de
vellón sucio y limpio, pero podría aumentar levemente el rendimiento y reducir
el diámetro de las fibras.
El nivel de componentes de la suarda solubles al agua
parece ser el principal factor asociado a la predisposición al amarillamiento
de la lana. La alcalinidad del sudor está relacionada con la susceptibilidad a
la coloración amarilla.
A su vez, variaciones de color entre razas dependen de la
producción de sudor y de la arquitectura del mismo, es decir lo apretado y
compacto que sea el vellón. Esto afecta el tiempo que demoran los vellones en
mojarse y secarse con las lluvias.
En el trabajo de Benavides y Maher (2000), se menciona que
la correlación fenotípica entre el color apreciado visualmente (VCS score
visual de color) y el color de la lana limpia (CWC) es baja (0.21 más-menos
0.05), indicando que no es un predictor preciso del nivel de coloración no
removible al lavado, presente en los vellones.
Al menos una parte las diferencias entre ovinos en
el grado de amarillamiento es de origen genético (20% heredabilidad),
determinando un potencial para mejorar el color por parte de los criadores,
mediante la introducción de mediciones objetivas en programas de mejoramiento
genético dentro de cabañas.
6
– Panorama del color de lanas en Nueva Zelanda y Australia
En Nueva Zelanda a partir de los años ’80 se incluyó la
medición objetiva del color en el sistema de venta de lana en remates. Durante
el período 84/85 se llevaron a cabo más de 10 mil mediciones de color de lotes
individuales y para el período 86/87 se incrementó a aproximadamente 80 mil
lotes.
En Australia las mediciones de rendimiento, materia vegetal
y diámetro de fibra, introducidas en 1972, han sido la base del sistema de
venta de lana. Mientras que la adopción de las mediciones de color ha sido
posterior, con un 26% de los lotes vendidos hasta enero de 1996 con mediciones
de Y-Z.
La razón de la diferencia de adopción es el hecho de que
la lana Merino Australiano es considerada de buen color. Por tanto en
Australia, el color de las lanas no es un problema mayor, pese a que el nivel
de polvo y materia vegetal provoca problemas de luminosidad (Y).
·
La
relación entre el color de la lana sucia y esa misma lana lavada es muy pobre:
algunas lanas “amarillentas” quedan blancas al lavarlas, mientras que algunas
lanas sucias son “blancas” pero presentan una pobre coloración luego del lavado
El color de la lana es apreciado como “lavable” o “no
lavable”. “Lavable” significa que la lana será de blanca a cremosa luego del
lavado; “no lavable” significa que tendrá algún problema de color, incluso
después del lavado. Existen graduaciones de coloraciones, desde del H1
(ligeramente “no lavable”) al H3 (severo problema por “no lavable”).
Las lanas blancas reciben mayores precios ya que pueden
ser teñidas a cualquier color, incluso aquellos de tonalidad pastel. Del otro
lado, lanas con crecientes grados de amarillamiento (luego de ser lavadas) difícilmente
pueden ser teñidas a colores pastel y por eso limitan su potencial uso final a
colores oscuros (azul oscuro, marrón, negro). Por eso, reciben descuentos en el
precio, que son mayores cuanto más fina es la lana.
En el presente, el precio para la mayoría de los lotes que
se ofrecen en venta es determinado subjetivamente antes de ser lavado. Sin
embargo, es importante notar que es extremadamente difícil predecir
(subjetivamente) a partir de muestras de lana sucia el color que tendrá luego
del lavado. La mayor proporción de lanas en Australia entran en las categorías
leve (“light”) y medio (“medium”), pero muchas lanas que aparecen amarillas en
su forma sucia, presentan colores no problemáticos luego del lavado.
Color y tendencias – El siguiente cuadro muestra los
descuentos para las lanas con colores no removibles al lavado. Es posible
constatar que son mayores los niveles de descuentos cuanto más finas es la
lana.
Porcentajes de descuentos en lanas Merino de
Australia
|
Nivel de coloración (estimado subjetivamente) |
Diámetro de fibras (micras) |
|
||
|
Superfino (17-18.5) |
Fino (18.6-20.5) |
Medio (20.6-22.5) |
Grueso (22.6-24.5) |
|
|
H1 (Leve) |
-4.0 |
-2.8 |
-1.2 |
-0.6 |
|
H2 (Medio) |
-6.3 |
-6.8 |
-4.0 |
-4.3 |
|
H3 (Severo) |
-12.0 |
-12.0 |
-12.0 |
-12.0 |
“La genética y las condiciones ambientales influyen en el
grado de blanco y de luminosidad de la lana. El productor puede seleccionar sus
ovinos específicamente por estos atributos, con un adecuado balance con otros
objetivos de selección de mayor importancia económica. La podredumbre de vellón (fleece rot) puede derivar en colores “no
lavables” y en problemas aún peores (bichera del vellón); los ovinos que
muestren señas de podredumbre de vellón deberían ser refugados; en un período
de 10 años, es posible reducir de forma importante su incidencia”
7
– El color de las lanas uruguayas
Con respecto al color base de lana de las
principales razas laneras criadas en Uruguay, se cuenta con los datos obtenidos
en el trabajo de caracterización de las diferentes razas realizado por SUL en
una serie de años en la década de los 90.
|
Raza |
Micras |
Y-Z promedio |
Rango Y-Z |
Y promedio |
Rango Y |
|
Merino Australiano |
21.8 |
1.9 |
0.4-4.5 |
60.8 |
58.6-63.9 |
|
Ideal |
23.4 |
2.2 |
0.0-6.2 |
61.8 |
55.2-63.5 |
|
Merilín |
25.0 |
4.9 |
2.8-6.8 |
59.8 |
56.0-62.7 |
|
Corriedale |
28.2 |
4.2 |
1.4-7.3 |
58.7 |
52.9-63.0 |
|
Romney Marsh |
32.7 |
5.8 |
4.2-8.5 |
55.1 |
51.1-58.4 |
Rangos de Y-Z e Y, según
razas
Y-Z
= Grado de amarillamiento
|
9 |
8 |
7 |
6 |
5 |
4 |
3 |
2 |
1 |
0 |
|
|
|
|
|
MERINO AUSTRALIANO |
|||||
|
IDEAL |
|||||||||
|
MERILIN |
|
|
|||||||
|
CORRIEDALE |
|||||||||
|
ROMNEY MARSH |
|
|
|
||||||
POBRE >---------------------------------------------------------------------------------------------------à MUY
BUENO
Y = Luminosidad
|
51 |
52 |
53 |
54 |
55 |
56 |
57 |
58 |
58 |
60 |
61 |
62 |
63 |
64 |
||
|
|
|
|
|
|
|
|
MERINO AUSTRALIANO |
||||||||
|
IDEAL |
|||||||||||||||
|
|
MERILIN |
|
|||||||||||||
|
CORRIEDALE |
|||||||||||||||
|
ROMNEY MARSH |
|
|
|
|
|
||||||||||
MENOS LUMINOSO
>----------------------------------------------------------------------------------àMAS LUMINOSO
También se realizaron mediciones de color en
diversos lotes comerciales de lanas durante las zafras 2001-2002 y 2002-2003. En
este caso se midió el color del vellón (VA) de las categorías borregos y
adultos (ovejas y capones), los vellones inferiores (VB) y los subproductos:
pedazos (P), barriga (BGA), puntas quemadas (PQ) y garreo (G). En los cuadros
se presentan los valores de diámetro promedio de fibras (DPF), rendimiento al
lavado (RL), luminosidad (Y) y grado de amarillamiento (Y-Z).
Lotes de lana Merino
|
Tipo de lana |
DPF |
RL |
Y |
Y-Z |
|
VA-Adulto |
21,6 |
77,4 |
60,4 |
2,0 |
|
VA-Borrego |
19,4 |
76,3 |
60,5 |
2,0 |
|
VB |
20,5 |
77,0 |
57,3 |
3,7 |
|
P |
21,0 |
73,1 |
57,0 |
5,8 |
|
BGA |
20,5 |
72,6 |
55,5 |
7,3 |
|
G |
20,5 |
65,9 |
53,2 |
6,3 |
|
PQ |
21,1 |
60,9 |
39,9 |
8,0 |
Lotes de lana Ideal
|
Tipo de lana |
DPF |
RL |
Y |
Y-Z |
|
VA-Adulto |
24,3 |
79,6 |
59,7 |
3,0 |
|
VA-Borrego |
21,8 |
79,3 |
60,2 |
2,9 |
|
VB |
23,8 |
77,1 |
58,4 |
3,9 |
|
P |
23,3 |
71,0 |
57,5 |
6,8 |
|
BGA |
22,8 |
71,6 |
55,6 |
7,5 |
|
G |
22,7 |
60,4 |
48,9 |
7,1 |
|
PQ |
24,6 |
66,0 |
50,2 |
7,3 |
Lotes de lana Merilín
|
Tipo de lana |
DPF |
RL |
Y |
Y-Z |
|
VA-Adulto |
25,2 |
78,3 |
57,9 |
4,1 |
|
VA-Borrego |
23,3 |
77,4 |
58,0 |
4,0 |
|
VB |
23,6 |
76,2 |
55,2 |
8,2 |
|
VL |
24,0 |
74,8 |
57,5 |
3,4 |
|
P |
24,2 |
71,8 |
55,6 |
7,1 |
|
BGA |
23,3 |
71,8 |
53,8 |
9,9 |
|
G |
24,4 |
68,2 |
50,8 |
9,0 |
|
PQ |
23,9 |
63,8 |
39,3 |
9,8 |
Lotes de lana Corriedale
|
Tipo de lana |
DPF |
RL |
Y |
Y-Z |
|
VA-Adulto |
29,8 |
80,5 |
56,7 |
4,2 |
|
VA-Borrego |
26,2 |
79,6 |
57,7 |
3,9 |
|
VB |
27,9 |
80,4 |
55,0 |
6,8 |
|
VL |
30,3 |
80,3 |
55,3 |
5,7 |
|
P |
29,4 |
72,5 |
54,5 |
8,5 |
|
BGA |
28,4 |
73,6 |
52,2 |
9,7 |
|
G |
27,0 |
69,0 |
47,2 |
8,7 |
|
PQ |
28,6 |
64,6 |
41,4 |
9,0 |
Estos resultados muestran las diferencias existentes
entre los distintos tipos de lana que se obtienen en una esquila con
acondicionamiento, así como las diferencias encontradas entre las distintas
razas de lanares que se producen en Uruguay.
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