PERSPECTIVAS PARA EL SECTOR OVINO A PARTIR DEL 2010.-

 

“Un Panorama mas Optimista”

 

Ing. Agr. Roberto Cardellino

Director

DELTA Consultores

 

1.- INTRODUCCIÓN.-

 

Los productores ovinos de los diferentes países del mundo son en definitiva los responsables de las decisiones que determinan que un rubro de producción siga un determinado rumbo a nivel nacional y en forma agregada, a nivel mundial. Estas decisiones están basadas en múltiples aspectos que incluyen factores económicos, expectativas de mediano y largo plazo, grado de complejidad del negocio, riesgos,  preferencias personales, etc.

 

La producción ovina ha sufrido una fuerte y sistemática reducción a nivel mundial en el transcurso de los últimos 20 años. Han disminuido los stocks ovinos, la producción de lana y en menor grado la producción de carne lanar. Esta reducción ha sido generalizada en todos los países productores, con la sola excepción de China. Uruguay no ha sido una excepción en este sentido.

En particular la reducción de la producción de lana en Australia, el principal país productor de lanas para vestimenta, alcanzó mínimos históricos. Pero en el sector de la producción de carne lanar, los dos principales países productores/exportadores, Australia y Nueva Zelanda, también han reducido su oferta en el mercado.

 

La fuerte competencia de otros rubros de producción alternativos en el uso de la tierra: agricultura, forestación, lechería, producción de carne vacuna, han significado en general (dependiendo de los países) opciones más atractivas para el productor.

 

Durante dicho período han ocurrido, a su vez, cambios muy marcados en diferentes sectores de la cadena lanera textil, con una concentración de la industria textil en China, una desaparición del procesamiento de la lana en Australia, y una reducción muy marcada de la tradicional industria textil lanera europea (con la excepción de algunos países del este de Europa).

Un segundo polo importante a nivel mundial de procesamiento primario de la lana (hasta la etapa de tops) lo constituye Sudamérica, liderado por Uruguay con 5 plantas de peinado activas (segundo exportador mundial), seguido por Argentina, lo cual debe visualizarse como una fortaleza regional y nacional.

 

Todos estos cambios han generado un nuevo escenario mundial en el que se va a desarrollar la actividad ovina en el futuro, donde se podrá observar en términos generales:

 

-          países especializados en la producción de carne, donde la lana es un subproducto y hasta una molestia: Reino Unido, ( y Europa en general), Nueva Zelanda y USA

-          países o zonas dentro de países especializadas en la producción de lanas muy finas, de alta calidad y valor, donde la carne ovina es un subproducto, proveniente de animales adultos o borregos: ciertas zonas de Australia, Isla Sur de NZ, parte de la Patagonia Argentina, partes de Uruguay

-          países básicamente laneros, productores de lanas merino, que intentan potenciar su producción de carne y que van a sistemas doble propósito de lana fina y carne ovina: Australia, Sudáfrica (Merino Dohne, Merinos mas carniceros)

-          países tradicionalmente de doble propósito sobre la base de la raza corriedale: Uruguay, Sur de Brasil, Argentina, Chile, Perú, intentando ir hacia un doble propósito con lanas mas finas dentro del corriedale, o mediante el cruzamiento con otros genotipos que afinen su lana y mantengan o mejoren la producción de carne (Dohne Merino, MPM).           

 

 

2.- LA SITUACIÓN DEL MERCADO DE LANAS.

 

 

Las circunstancias especiales y negativas para el mercado de lanas, a partir de la crisis financiera global y en un contexto económico mundial muy complicado han comenzado a revertirse, quizás antes de lo previsto. Las zonas del mundo donde se consume mas lana: la Unión Europea, los Estados Unidos, y el Asia (China, Japón, Corea) han comenzado a reactivarse, algunas sin haber padecido una recesión. Los precios de la lana a nivel internacional, en particular de las lanas finas (menos de 23-24 micras) han logrado recuperarse rápidamente. El Indicador de Mercado del Este de Australia se recuperó más del 60% respecto a los mínimos observados a fines del 2008, y está solamente a 10 cents del máximo observado a comienzos del 2008.

 

Afortunadamente  las tendencias de la moda son favorables a la lana.

Lo más relevante para la lana es que el consumidor está buscando “valor” en el producto, dejando de lado la moda “rápida” de usar y cambiar, (que era muy desfavorable a la lana)  y una preferencia marcada por fibras naturales.

 

La situación en China es tremendamente relevante debido a su importancia en el negocio de la lana a nivel global. Las exportaciones de vestimentas desde China descendieron durante el 2008, y la prioridad estuvo centrada en reducir sus stocks disponibles. Se ha producido una refocalización del mercado de exportación hacia el mercado doméstico, conjuntamente con un estímulo significativo del gobierno al sector textil en su conjunto. Hay indicativos de que las compras de lana por parte de China se han recuperado a partir de los últimos meses del 2009, aunque sigue siendo tema de preocupación el posible incremento de stocks en dicho país.

 

Los precios de las principales fibras competidoras de la lana (algodón y sintéticos), en relación a los precios de la lana se encuentran en niveles razonables.

 

La recesión económica en países “claves” para el consumo de lana es el aspecto más importante a monitorear. Si se cumple el pronóstico de una recuperación económica  a partir del 2010, sumado a una buena demanda por fibras naturales y una oferta restringida de lanas para vestimenta, se plantea un panorama más alentador hacia el futuro. La gráfica 1 muestra el crecimiento económico en aquellos países de mayor consumo de lana (ponderado por el volumen de lana consumida). Incluye países como USA, UE, China, Japón y Corea.

 


Gráfica 1

 

Los datos objetivos señalan una recuperación en los precios de los commodities así como un “rebote” en la confianza de los consumidores, particularmente en USA y la UE. Pero es claro que aún permanece una significativa incertidumbre.

 

 

 

3.- LA OFERTA DE LANA.-

 

La producción mundial de lanas se redujo en los últimos 8 años un 12%, alcanzando un volumen de 1.180 mkg (base limpia). Esto significa, en términos porcentuales, una reducción anual promedio del 1.5%.

La mayor parte de esa reducción se produjo en lanas para vestimenta (18%), frente a una disminución del 5% en lanas gruesas para uso en interiores. La menor reducción en lanas gruesas para usos interiores se explica porque proviene de países y sistemas de producción donde la carne de cordero es el producto principal y la lana un subproducto (ej. Nueva Zelanda, el Reino Unido y USA).

La producción estimada de lana para el 2009, en los 24 países que pertenecen a la FLI, se  redujo un 11%, y para el año 2010, se pronostica una pequeña caída, pero mucho menor, en el entorno del 2%.

La situación de Australia es particularmente importante ya que representa casi 2/3 del total mundial de lana para vestimenta. Lo que suceda con la producción australiana tiene por lo tanto una importancia primordial y afecta de una manera u otra a la cadena textil lanera mundial.

Se estima que la producción de lana en Australia caerá un 11.3%, desde 400 mkg  en el 2008 a 359 mkg en el 2009. A su vez, se prevé una caída a 330 mkg en el 2010. Sin embargo, las últimas estimaciones de la producción de lana en Australia han mostrado el primer indicio de que la caída tiende a reducirse o eliminarse, entrando en un período de estabilidad.

 

Una combinación de precios bajos de la lana, precios mas favorables para otros productos (entre otros la carne ovina), el incremento de costos de producción y la presión de los grupos involucrados en el bienestar animal explican la situación en Australia. En particular, estos últimos han estado presionando fuertemente a los productores australianos, por la eliminación de la operación de Mules (remoción de las arrugas de la zona trasera del animal), estando vigente un plazo que vence en el 2010, para que Australia solucione este problema, a riesgo de perder mercados consumidores, tema que ya se ha comenzado a observar.

 

Si bien esto representa una eventual ventaja para países capaces de sustituir a Australia como proveedor de lanas merino, en general la posición de la Federación Lanera Internacional es solidaria con dicho país, y conciente de que una caída brusca en la producción de lana australiana terminará afectando a toda la cadena textil lanera mundial. Los productores australianos manejan un precio mínimo para que el negocio sea rentable de 1000 A$ cents para el Indicador del Mercado del Este.

 

En Nueva Zelanda, la debilidad de la demanda por lanas para alfombras, ha tenido un profundo efecto negativo en los precios de sus lanas y en la actitud de los productores. Una porción importante de productores ovejeros han cambiado a la lechería. Dicho proceso aún continúa, pero mucho mas lentamente en estos momentos. En la zafra 2008/09 la producción de lana se redujo 20%, mientras que la población ovina descendió 11%. No obstante, las perspectivas para el 2009/10 son más positivas, fundamentalmente asociadas a una recuperación en los precios de los corderos gordos.

 

Según la información de la Federación Lanera Argentina, la zafra 2008/09 sufrió una reducción del 17%, de 65 a 54 millones de kgs base sucia, como consecuencia de condiciones climáticas desfavorables (sequía e invierno muy frío). Para la zafra 2009/10 se pronostica una zafra aún menor (51 mkg).

 

La producción en Sudáfrica mantiene una destacada estabilidad en su producción en el entorno de 48 millones de kg de lanas merino y se prevé que continúe así. Es probable que dicho país, que es el segundo productor mundial de lanas merino, esté capitalizando en el mercado, la caída de producción de lanas finas en Australia.

 

 

4.- LAS IMPLICANCIAS PARA LOS PRODUCTORES de OVINOS de OTROS PAÍSES.-

 

La situación de la demanda por productos de lana, que ha sido severamente afectada por la crisis financiera global, ha producido a su vez dos efectos claves para la economía de los productores:

 

-          una baja generalizada de los precios

-          una reducción de la diferencia de precios entre lanas finas y lanas medias. Esto generalmente sucede cada vez que los precios generales de la lana bajan

 

Afortunadamente hay indicadores que indican que la situación económica global se está revirtiendo, lo cual va a afectar positivamente la confianza del consumidor y en consecuencia la demanda por productos de lana.

Los valores generales de la lana probablemente vuelvan a niveles más altos que los actuales, lo cual no es impensable teniendo en cuenta el comportamiento de la demanda, sumado a la marcada reducción en la producción que se va a producir a nivel mundial, fundamentalmente de lanas finas australianas para vestimenta.

En ese escenario, las diferencias de precios entre lanas de diferentes micronajes, desde lanas muy finas (menos de 20 micras) hasta lanas medias (28-30 micras), seguramente se van a ampliar, lo cual va a favorecer a la producción de lanas finas y superfinas.

 

Importa destacar que los fundamentos que han determinado una preferencia de los consumidores finales por productos suaves, livianos, que no produzcan picazón y que puedan ser usadas sobre la piel, permanecen “incambiados”. Para abastecer esa demanda se utilizan y se van a seguir utilizando lanas finas y superfinas, menores a 20 micras.

 

El otro aspecto central que es preciso reforzar es el tema de la calidad de la lana. En relación mas directa a la lana merino importa señalar que la demanda por lana no solo estará centrada en el diámetro, si bien seguirá siendo la característica mas importante, sino que habrá mayores presiones por una mejor resistencia, mejor color, un mayor largo de mecha y un bajo contenido de fibras coloreadas.

 

La producción ovina  se está volviendo (aún en países como Australia) y se prevé que continúe así en el futuro, siendo cada vez más “doble propósito”. O sea que el tema cárnico va a comenzar a ser parte fundamental de la definición y estructura de los sistemas de producción ovinos, incluyendo aspectos tales como la raza a criar, la utilización de cruzamientos o razas puras, los niveles nutritivos, etc.

 A su vez será imperioso integrar este tema a los análisis de objetivos de selección, a los efectos de determinar la importancia que deberán recibir aquellas características que afectan la producción de carne: fertilidad y fecundidad, peso corporal, tasa de crecimiento y características de la res, en las condiciones ambientales donde se va a desarrollar la producción.

 

Como contracara de la marcada reducción en la producción de lanas merino de calidad en Australia se viene generando un espacio y una oportunidad que pueden ser aprovechados por los pocos países productores de lana merino capaces de llenar ese espacio de mercado: Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina y Uruguay.

 

 

5.- LAS IMPLICANCIAS PARA EL SECTOR OVINO DEL URUGUAY.-

 

Es posible elaborar todo tipo de hipótesis sobre cuales pueden ser los escenarios más probables que afecten al sector ovino de nuestro país.  Muchos de ellos tienden a confundir lo que “uno quisiera que sucediera” con lo que realmente “va a suceder”.

 

Los ejemplos de otros países constituyen una guía importante, pero, en muchos casos no necesariamente representan condiciones ambientales o productivas comparables. Adicionalmente, los puntos de partidas son también diferentes, y las condiciones específicas de mercado tanto de lana como de carne, no necesariamente son similares.

 

Un análisis exhaustivo de los escenarios mas probables escapan a los propósitos de esta contribución, por lo que se remitirá a los aspectos más relevantes que puedan contribuir a visualizar un futuro probable y sus posibles causas.

 

1.- Los cambios efectivos por parte del productor de ovinos en sus sistemas de producción, que en su mayoría forman parte de esquemas ganaderos mixtos, van a ser consecuencia de la identificación por parte del mismo de “buenos negocios ovinos”, rentables, estables, con el involucramiento de agentes comerciales, y de relativamente bajo riesgo. 

 

2.- Aún en el escenario más optimista, no se prevé en el corto ni el mediano plazo un crecimiento del stock ovino a niveles de los observados en los 90, en torno a los 20 millones y con una producción local de lana en el entorno de los 100 millones.

 

3.- En el mejor de los casos puede aspirarse a un detenimiento de la caída y a un gradual y leve incremento del stock. En un escenario donde la carne ovina entendemos que puede ser una gran movilizador de la producción, con tasas de faena de ovinos superiores a las actuales y aún con índices reproductivos superiores a los actuales, la retención de stock va a ser muy difícil. No es improbable, por otro lado, que un mercado de carne ovina muy activo y con buenos precios y que involucre adultos pueda conducir a una nueva “liquidación de stock” ovino.

 

4.- En el proceso de reducción del stock ovino que sufrió el Uruguay, se estima que la población de animales de la raza merino  permaneció más estable que las pertenecientes a la raza corriedale, ideal y merilín. En consecuencia su importancia relativa (%) ha venido aumentando.

La situación para los sistemas de producción de lanas merino, mayormente localizadas en el basalto, presenta un panorama mas claro y consolidado, de cara al futuro. La mayor parte de estos sistemas han ido a la producción de lanas finas y superfinas de calidad, catalizados por la presencia de dos proyectos que involucraron a instituciones técnicas y operadores comerciales: el Club Merino fino de Central Lanera  y el Proyecto Merino Fino. En el marco de este último se logró un acuerdo comercial muy atractivo que ya lleva varios años de operación entre la Sociedad de Criadores de Merino y la firma peinadora Lanas Trinidad S.A., con referencia directa al precio de dichas lanas en Australia y un sistema de premios/castigos por calidad.

Ambos proyectos, así como criadores individuales, han estado involucrados en la importación de genética merino de alta calidad desde Australia, con resultados muy exitosos.

El único aspecto que de alguna manera puede arrojar cierta  preocupación, es el hecho de que los principales utilizadores de dichas lanas han sido tradicionalmente los tejedores locales. En los últimos años existieron 4 firmas tejedoras, de las cuales hoy solamente está operativa la firma Paylana. El mercado alternativo será la exportación a diferentes países, en competencia con lanas de otros orígenes, lo cual significa un desafío comercial y de marketing importante a tener en cuenta.

No se prevé que el volumen total de lana merino aumente sustancialmente,(pero sí que sea cada vez mas fino), salvo que ocurra un proceso intenso de absorción de otras razas por el merino. Pero aún en el mejor de los casos va a ser un proceso lento.

 

5.- La aparición en el mercado del cordero pesado significó otra oportunidad de negocios muy atractiva, y es probable que continúe en el futuro. En particular surgieron inmediatamente, invernadores de corderos, en base a sistemas de compra de corderos flacos y su engorde, así como también criadores que pasaron a invernar sus propios corderos.

La demanda global ha estado tradicionalmente limitada por el volumen necesario para abastecer la cuota Hilton, donde se obtienen los mejores precios, pero que es limitada. No obstante, durante el 2009, a pesar de no haber ingresado en USA y México, ha existido una demanda interesante desde otros mercados como Rusia, Brasil y países del Medio Oriente.

El rol de los diferentes operadores en la promoción, desarrollo y comercialización de diferentes productos será esencial para establecer negocios aún mas claros y definidos que permitan una mayor especialización de los productores en este tema, y que involucren nuevos genotipos, la utilización de cruzamientos, etc. Una producción de carne eficiente requiere considerar dos temas fundamentales: el incremento en la fertilidad de la majada y el mejoramiento de características carniceras. Para el primer tema existen genotipos como el Finish Landrace o el Milchschaff y para el segundo las razas terminales como el Poll Dorset, Suffolk, Hampshire Down, etc.

Si bien es necesario “instrumentar sistemas” para integrar estos genotipos en forma ordenada y racional, la implementación de los mismos a escala nacional con impacto, va a requerir un período de tiempo considerable, que conduciría a la presencia de un sub-sector muy especializado en la producción de determinado/s tipo/s de carne lanar, probablemente en predios chicos, con buenos niveles nutritivos.

 

6.- Los mayores dilemas y opciones se ubican en el sector de criadores de corriedale, que constituyen la mayor parte de la población ovina nacional (cercano al 60%).

Por un lado, ha existido una presión sistemática por producir lanas mas finas que los tradicionales promedios ubicados entre 28.5 y 31.5 micras, ya que no pueden esperarse en términos generales aumentos sustanciales en los precios para este tipo de lanas.

Pero no todas las situaciones son similares necesariamente.

Aquellas majadas que tienen niveles reproductivos y de producción de carne destacados, probablemente con lanas en el espectro grueso, seguramente permanecerán como tal, y apuntarán a la producción de carne de cordero, teniendo a la lana como un subproducto de reducido valor.

Otros sector de productores van a optar por permanecer en el corriedale y apostar a reducir la finura de la lana vía el afinamiento dentro de la raza, proceso que de alguna manera está en marcha, pero que va a demandar un número considerable de años en lograrlo.

Aquellos que desean cambios más rápidos disponen hoy de la alternativa de otros genotipos, recientemente importados. El más promisorio es el Merino Dohne, donde los resultados de la investigación nacional e internacional han mostrado resultados mas que interesantes, en términos de reducir el diámetro y mejorar la producción de carne.

Otra de las opciones, altamente propagandeada en Argentina, Chile y con menor énfasis en Uruguay es el Merino Multi-Propósito (MPM). El grado de adopción ha sido muy diferente entre países. En Uruguay no ha habido ni se prevé una adopción generalizada. Entre otros aspectos sería imprescindible validar la propuesta, generando información objetiva a partir de investigaciones locales que sirvan de soporte técnico, previo a pensar que el productor lo vaya a adoptar.

 

6.- CONSIDERACIONES FINALES.-

 

En el futuro inmediato, se van a generar un mayor número de opciones productivas ovinas, las cuales, en un clima favorable de precios para las lanas medias y finas, y para la carne ovina en especial, pueden significar un primer paso para cambiar las tendencias que el rubro ovino venía teniendo hasta ahora.

Los roles institucionales relacionados con la investigación y validación de nuevos esquemas

productivos, con una gama mas amplia de opciones, que ayuden  a identificar buenos negocios, y que permitan despertar el interés de agentes comerciales (cuya presencia es indispensable)   como parte de los mismos, resulta fundamental.

Las prédicas más “genéricas” han mostrado ser poco efectivas a la hora de lograr los cambios necesarios en la situación actual del rubro.

 

Dos temas aparecen con luz amarilla:

 

-          el abaratamiento del dólar (y por ende la suba de costos en dólares), que terminan afectando negativamente al productor, al sector exportador, y al sector industrial.

-          La subtropicalización del clima, con mayores lluvias, humedad y temperatura. Si esto se consolida no constituye una buena noticia para la cría del lanar, ya que incentivará problemas sanitarios (pietín y parásitos gastrointestinales) y afectará los índices de señalada y mortalidad.    

 

 

 

 

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