
Existen numerosos
cambios de nombre para la bacteria
específica que causa el pietín. Dichelobacter nodosus es el nombre actual pero
Fusiformis nodosus y Bacteroides nodosus han sido empleados en el pasado.
En 1956, un pionero de
la investigación del pietín, WIB Beveridge describió al pietín como "una
enfermedad contagiosa que puede aparecer en cualquier estación, pero su
erupción se experimenta principalmente en la etapa del año donde se produce el
crecimiento vigoroso de la pastura. El agente del pietín puede solamente
sobrevivir en la pezuña del ovino" (Beveridge 1956).
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La renuencia de muchos productores a aceptar que la
enfermedad es contagiosa- se trasmite de oveja en oveja.
¨
A enfermedad se desparrama solamente cuando los
ovinos se vuelven susceptibles por pasturas húmedas y en muchas majadas la
infección se encuentra constantemente presente.
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Bajo condiciones secas ocurre la recuperación
espontánea en una cantidad de casos.
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Es una enfermedad que se mantiene por largos
períodos y en algunas ovejas, las lesiones persisten por mas de un año o más si
no son tratadas.
La característica de su programa de erradicación fue:
¨
La erradicación solo se puede intentar cuando la
incidencia de la enfermedad es baja.
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Todas los ovinos infestados deben de ser aislados
luego de una cuidadosa inspección de cada una de las pezuñas de todos los
ovinos.
¨
Los ovinos sanos deben pasar por el baño podal y
llevados a un potrero que no contuvo ovino por lo menos por dos semanas.
¨
Los ovinos infestados deben de ser tratados. Existe
una fuerte tendencia de los ovinos recuperados a tener recaídas. Por lo tanto,
los ovinos infestados deben mantenerse aislados hasta que ellos pasen al menos
dos exámenes minuciosos mensuales.
Durante los últimos 40 años los principios de Beveridge fueron la
piedra angular de los programas de control, los que tuvieron un amplio rango de
tasas de éxito.
El pietín es una
enfermedad compleja. Es una infección en la extremidad del cuerpo donde la
bacteria vive en el exterior del ovino alejado de un buen suministro de sangre.
Ninguno de los
tratamientos comerciales disponibles y preventivos son 100% efectivos. Cuando
este hecho se combina con la complejidad de la virulencia bacteriana, la
susceptibilidad del huésped a la enfermedad, la importancia del ambiente y la
actitud del productor, es comprensible que el pietín se presente como un
desafío considerable, a la industria ovina.
Importancia (Prevalencia)
Ha habido muy pocas
encuestas para determinar la importancia o prevalencia del pietín en Nueva
Zelanda.
En 1955, el 67 % de los
productores de ovinos de Nueva Zelanda comunicaron que tenían pietín en sus
majadas. Aún en regiones secas, el 61 % de las majadas fueron afectadas por el
pietín cada año. El 48 % de los productores de la Isla Norte y el 79 % de los
productores de la Isla Sur creen que el pietín puede ser eliminado usando los
métodos disponibles. El 58 %de los productores de la Isla Norte y el 81 % de
los de la Isla Sur creen que la empresa podría mantener el establecimiento
libre de la enfermedad (Anon (a), 1955).
Encuestas conducidas en
1979-80, 1980-81 y 1981-1982 estimaron la presencia del pietín / escaldadura de
pata en los ovinos de Nueva Zelanda en 8,1 %, 5,6 % y 4,8 % respectivamente
(Anon b, 1983). Los resultados sugieren que el mantenimiento del pietín en la
majada ovina de Nueva Zelanda durante 1980 era de cerca de 6,2 %.
Aproximadamente el 10 % de los establecimientos ovinos tienen un grado de
incidencia del 0-5 % y aproximadamente 50 - 70 % de los establecimientos
presentan un grado de incidencia de un 20%. "El pietín/escaldadura
podal" era más común en la Isla Sur que en la Norte.
La reducción dramática
de la incidencia del pietín entre las encuestas de 1955 y 1979-1982, reflejan
probablemente el riguroso descarte que se llevó a cabo, particularmente en
majadas cruzas. Sin embargo, el pietín es bien conocido como una seria
limitación dentro de la industria de lana fina y se mantiene como una
importante enfermedad en algunas majadas de lana gruesa.
Una encuesta reciente de
establecimiento de Merinos (Davies, 2001), ilustra la importancia del pietín
dentro de la industria. El pietín se ha citado como la segunda enfermedad en
importancia detrás de la parasitosis gastrointestinal. El ochenta por ciento de
los encuestados han tenido pietín en los cinco años anteriores y el 60 % creen
que la infección se encuentra presente al momento de la encuesta. La menor
incidencia en este momento se atribuye a las drogas actuales en la región donde
se crían la mayoría de los ovinos Merinos.
Existe alguna evidencia
anecdótica que sugieren que algunos de las majadas importadas son más
susceptibles al pietín que las majadas tradicionales. Si esto es así, debe de
ser esperado un incremento de la presencia de pietín en la medida que se
incorporen nuevos genéticas al rodeo nacional.
Importancia económica
La mayor parte de la
información relacionada con la importancia económica del pietín surge de
trabajos con ovinos Merino Australiano que muestran que los ovinos afectados
pierden peso, producen menos lana y tienen un menor porcentaje de señalada con
pérdidas potenciales anuales de 7 % de peso de vellón sucio y 12-15 % de
pérdida de peso del cuerpo en borregos.
Existe poca información
sobre el impacto del pietín sobre la productividad de los ovinos de lana mas
fuerte en Nueva Zelanda. Es de esperar que el pietín clínico conduzca a una
pérdida de peso y reduzca la producción de lana pero la perdida económica puede
no ser tan grande para justificar un programa de control.
Los ovinos con pietín
son más susceptibles a la bichera, especialmente sobre el costillar y en la
barriga. Las moscas son atraídas por el fuerte olor de la lesión descargada
sobre la lana mientras el ovino se encuentra acostado. No es raro observar
bichera en las patas afectadas con pietín crónico. El movimiento creciente para
limitar el nivel de insecticidas en la lana por la contaminación a través de
baños de saturación, puede aumentar el riesgo de que ovinos con pietín se
vuelvan portadores ? ("struck on") en las partes más bajas del
cuerpo.
El pietín puede tener un
impacto desarticulador importante en el día a día de un establecimiento ovino
especialmente durante un período de ruptura y a menudo cuando se implementan
los programas de control.
El pietín tiene un
efecto indirecto en los establecimientos libres de la enfermedad, al limitar
las opciones de comercialización y la compra de carneros.
El manejo del pietín
puede ser muy costoso en términos de costos directos y trabajo. Zhou (2001),
estima que el costo anual del control del pietín en Nueva Zelanda, era de U$18-19
millones. Esta estimación no incluye las perdidas financieras por la
disminución de la producción.
El costo del pietín
(excluyendo el capital de inversión) sobre las propiedades de Merino en Nueva
Zelanda, ha sido estimado en U$ 3,55 por ovino (U$ 1,63 por tratamiento y U$
1,92 por pérdida de producción). El costo total anual de la industria merino
fue estimada en mas de U$ 9 millones (Davies, 2001).
El costo de un programa
de control que no tiene éxito, es probablemente mayor que el de uno exitoso.
El pietín es una
condición muy dolorosa y tiene el potencial de volverse un tema de salud
animal.
A pesar de la baja
prevalencia del problema a nivel nacional, el pietín presenta un costo
significativo a nivel de muchos productores individuales de Nueva Zelanda. El
costo se encuentra directamente relacionado al tipo de clima estacional y puede
variar significativamente de año a otro. Un gran componente del costo total se
encuentra en el tratamiento de la enfermedad y para muchas establecimientos, el
retorno de la inversión puede ser poco satisfactorio.
Un estudio de un predio piloto.
En 1984 fue implementado
un programa de control integrado (Mulvaney no publicado, 1984) en una propiedad
intensiva con riego. La propiedad tenía 3.000 ovejas cruzas (Romney - Merino),
3.000 ovejas Perendale y 500 ovejas de plantel Dorset poll.
La propiedad había
experimentado varios problemas de pietín por lo menos 20 años. Entre 1977 y
1983, tuvieron una epidemia masiva de pietín asociado a un vasto programa de
desarrollo.
Resumen del programa:
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A principios de 1984: Construcción de instalaciones,
desarrollo del plan, entrenamiento del equipo humano.
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Abril 1984: Inspección de 500 ovejas para establecer
el grado de contagio (prevalencia)
* Un 70 % de los cruzas y un 30 % de los
Perendales tenían pietín (3.000 ovejas infestadas)
* Se redujo la prevalencia con vacunas y
con cuatro baños podales dados semanalmente.
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En mayo de 1984: Primera inspección en todo el
rebaño.
* La contaminación de pietín fue reducida
al 19 % en los media cruza y 5 % en las Perendale (720 ovinos infestados).
* Se aisló e controló el rebaño sano.
* Se aisló y trató el rebaño enfermo.
¨
A fines de mayo 1984: Segunda inspección del rebaño sano.
* Se constató un 5 % de prevalencia en el rebaño sano.
¨ En junio
1984
* El rebaño infectado tratado - 30 minutos
en sulfato de zinc, tres veces, a intervalos de siete días.
¨
Julio 1984: Tercera inspección del rebaño sano.
* Ninguna oveja infestada en el rebaño sano.
* El rebaño sano se mantiene aislado y se
le aplica baños podales durante la parición hasta el destete.
¨
Julio 1984: Inspección del rebaño enfermo.
* 20 ovejas (no respondieron) identificadas y faenadas
inmediatamente.
¨
Enero 1985: Inspección pos destete.
* No se pudo encontrar casos clínicos de pietín.
Claves encontradas.-
a).- El pietín es
controlable en donde existe un convencimiento en aprender mas acerca de la
enfermedad e invertir en comodidades, gente y planificación.
b).- A pesar de una
técnica de diagnóstico muy cuidadosa, 4-5 % del rebaño sano aparece infestado 4
semanas después de la realización de la primer inspección. Esto es ahora
reconocido como una consecuencia normal a continuación de un desarrollo
satisfactorio de primera inspección.
c).- El compromiso
directo de un veterinario conduce a mayores resguardos del pietín como
enfermedad y mejora las técnicas de manejo para todo el equipo comprometido.
El pietín es
controlable