Nº 24

31 de mayo de 2006

 

26 micras vs 28 micras

 

José Luis Trifoglio

Analista de Mercado Lanero

 

El consumidor final, que es el eslabón más importante de toda la cadena textil lanera, y de quien dependemos todos los que estamos involucrados de una manera u otra en la misma, (desde el productor hasta el vendedor de una tienda) ha ido modificando, en los últimos años, sus preferencias con relación a las prendas de lana. Las condiciones en que actualmente trabaja, descansa, se transporta y definitivamente vive el consumidor, han cambiado con relación a las de unos cuantos años atrás.

 

En los países en donde se consume mayoritariamente la vestimenta confeccionada con lana y sus mezclas con otras fibras, los consumidores cuentan con comodidades diferentes a las que tenían hace 20 o 30 años atrás, y por lo tanto ya no le son necesarias prendas de lana tan pesadas como entonces. En la mayoría de los lugares que frecuentan, existe calefacción, en el auto, en la oficina, en los shoppings, etc. Por ese motivo, las preferencias del consumidor se han ido modificando. En la actualidad opta por vestirse en capas, es decir, con varias prendas más livianas, en vez de una sola pesada, y selecciona el uso de ellas en la medida que mantenga un confort adecuado a sus necesidades.

 

Según un estudio realizado por The Woolmark Company, el peso de los tejidos (peinados y cardados) por metro cuadrado se redujeron paulatinamente entre un 30 y un 40%.

 

Por su parte, la industria local transmite al sector productor que cada vez es más necesario producir lanas más finas y más blancas (dentro de cada una de las razas) y más aún en los últimos años, en que por diferentes circunstancias (condiciones climáticas, alimentación, etc.) los lanares de nuestro país en general han tenido una performance extraordinaria, con el consecuente engrosamiento de la fibra, aumentando en aproximadamente 1 micra el promedio de la mayoría de los lotes entre cosecha y cosecha.

 

Las cifras de exportación de lana en Uruguay durante el año 2004, ubica las ventas al exterior de nuestro país, mayoritariamente en el rango de 28 a 29,4 micras (47,7% del total), seguido de las de 26,5 a 27,9 micras (21,5%) y las de 29,5 a 31,4 micras (8,2%). Analizando las cifras de las ventas al exterior del último año (2005), podemos confirmar el engrosamiento a que antes hacíamos mención, ya que las exportaciones en el rango de 28 a 29,4 micras alcanzaron el 49,5%, en el de 26,5 a 27 micras fueron menores (16,2%) y mayores las de 29,5 a 31,4 micras (9,2%).

 

Las lanas de más de 28 micras se utilizan para la confección de tejidos de punto en vestimenta y también para textiles de interiores, sin embargo, las lanas en el entorno a las 26 micras se pueden utilizar para tejidos de punto o tejidos planos para vestimenta y también para textiles de interiores.

 

En el mercado internacional se ha observado que la relación de precios entre los distintos micronajes presenta según el momento y las necesidades de los diferentes eslabones de la cadena textil lanera, una diferencia que se ha ido en general acentuando con el correr del tiempo.

 

Hasta fines del año 2001, en el mercado australiano no se observaban diferencias sustanciales entre los valores de las lanas de 26 y 28 micras, pero a partir del año siguiente, promedialmente, las lanas de 26 micras se comercializaron un 20% más caras que las de 28 micras, según se puede apreciar en la Gráfica 2.

 

En nuestro país, indudablemente, la realidad es diferente, tanto, como el sistema de comercialización del principal país productor de lanas del mundo, ya que en general no se cuentan con mediciones objetivas y la gran mayoría de los productores comercializa su producción teniendo en cuenta solo la raza y no el diámetro promedio de las diferentes categorías. Por ese motivo, y pese a los esfuerzos que en ese sentido está realizando el Secretariado Uruguayo de la Lana, salvo contadas excepciones, es bastante difícil, ver en cifras o graficada, la diferencia de precios que se le paga al productor en el mercado interno, por aquellas lanas que dentro de ese rango de micronajes se encuentra en el límite más fino.

Sin embargo, teniendo en cuenta las cifras proporcionadas por la Dirección Nacional de Aduanas, podemos observar las diferencias de precios que obtienen las exportaciones de lana peinada en los diferentes rangos de micronajes. De acuerdo a la nomenclatura arancelaria vigente que dispone nuestro país, hemos podido seleccionar dos rangos de micronajes. Por un lado  lanas peinadas de 26,5 a 27,9 micras y por otro de 28 a 29,4 micras. En tal sentido, podemos apreciar en la Gráfica Nº 3, que el promedio de la diferencia de precios entre principios del año 2003 y fines del 2005, fue de 18,3%.

 

Finalmente, existiría la posibilidad de que también en el mercado interno, en los precios que recibe el productor, se pueda visualizar mejor esta diferencia de cotizaciones.

 

Con relación a los diferentes mercados de estos dos grupos de micronajes, observamos que Italia, a partir del año 2003, se constituyó en el principal destino de las lanas de 26,5 a 27,9 micras, mientras que China fue el principal comprador de las lanas peinadas de 28 a 29,4 micras durante todo el período analizado (2000 a 2005) según se puede apreciar en las Gráficas Nº 4 y Nº 5 respectivamente.

 

Ambos mercados (China e Italia) tienen actualmente exigencias diferentes respecto a la calidad, como también existe un diferencial importante en el valor que pagan por unidad de producto, en cada uno de ellos.

 

El Secretariado Uruguayo de la Lana, tiene entre sus planes de trabajo un proyecto de producción de lanas medias de calidad, hasta 27 micras, con el fin de proporcionarle a aquellos productores interesados en este tema, las herramientas necesarias y las alternativas posibles para llegar a cumplir con este objetivo y captar un mejor valor por su producción.

 

 

Fuente: Elaboración SUL - José Luis Trifoglio en base a datos de AWEX, TWC y DNA.

 

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